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Travelers’ choice
Experiencias Privadas
Mendoza, Argentina
MENDOZA
El destino vitivinícola a los pies de los Andes
Hay lugares que producen vino. Y hay lugares donde el vino nace de un encuentro improbable entre extremos: sol implacable de día, frío seco de noche; tierra árida que solo el agua de la nieve andina puede transformar en vida; la altitud que desafía a la uva y la obliga a concentrarse, a volverse más intensa, más compleja.
Al pie de la Cordillera de los Andes —con el Aconcagua, el pico más alto de América, dominando el horizonte— se produce el 75% del vino argentino. Pero reducir Mendoza a cifras sería injusto. Este es un territorio de contrastes: desierto y oasis, tradición centenaria y bodegas de arquitectura vanguardista, productores familiares que han cultivado la misma tierra durante generaciones y enólogos que hoy exportan a los mejores restaurantes del mundo.
Viajar por Mendoza es comprender por qué el Malbec, una uva casi olvidada en Francia, encontró aquí su verdadero hogar. Es degustar un vino que evoca el sol del desierto y la frescura de la montaña en una misma copa.
Y es, sobre todo, descubrir que detrás de Cada botella encierra un paisaje, una historia y un estilo de vida que merece ser explorado con calma.
Tres regiones. Tres personalidades. Una tierra
A tan solo una hora de la capital, tres regiones vitivinícolas revelan paisajes, historias y estilos de vino completamente diferentes entre sí. Elegir cuál visitar no es solo una cuestión de logística; es elegir el tipo de experiencia que deseas vivir.

MAIPÚ
La cuna, la tradición, la historia viva
Si Mendoza es la tierra del Malbec, Maipú es donde todo comenzó. Fue aquí donde los primeros inmigrantes europeos —italianos, franceses y españoles— plantaron las primeras vides a finales del siglo XIX, buscando recrear en suelo americano las tradiciones vitivinícolas que trajeron de sus países de origen.
Lo que encontrarás
Bodegas históricas, muchas de ellas con sus edificios originales de más de 100 años, conviviendo con bodegas boutique que producen vinos artesanales de pequeña escala. Es la región más cercana a la ciudad, ideal para quienes disponen de poco tiempo pero no quieren renunciar a la profundidad y la autenticidad.
La experiencia
Más íntima y personal. Muchas bodegas en Maipú siguen siendo gestionadas por las mismas familias que las fundaron, y es común que la visita incluya conversaciones directas con quienes elaboran el vino, no solo con un guía experto, sino con alguien que conoce la historia de la propiedad.
Ideal para quienes valoran la historia, la tradición y un ritmo más pausado y personal.

LUJÁN DE CUYO
El templo del Malbec
Si hay un lugar en el mundo que pueda considerarse la capital del Malbec, es Luján de Cuyo. Esta región cuenta con la Denominación de Origen Controlada (DOC) argentina, reconocimiento oficial de que los Malbec producidos aquí poseen características únicas, imposibles de replicar en otro lugar.
Lo que encontrarás
Algunas de las bodegas más reconocidas y premiadas de Argentina, con una arquitectura que abarca desde el estilo rústico tradicional hasta el sofisticado diseño contemporáneo. Aquí, productores centenarios comparten espacio con proyectos audaces que hoy compiten entre los mejores vinos del mundo.
La experiencia
Un equilibrio entre la excelencia técnica y el paisaje: viñedos que se extienden hasta donde alcanza la vista, con la Cordillera de los Andes como telón de fondo constante. Las catas aquí tienden a ser más estructuradas, guiadas por sommeliers, enfocadas en comprender la complejidad y la evolución del Malbec de altura.
Ideal para quienes desean vivir la experiencia definitiva del Malbec argentino, con el nivel de sofisticación que esta región de renombre mundial merece.

VALLE DE UCO
Altura, silencio y bodegas emblemáticas
La más joven y, para muchos, la más sorprendente de las tres regiones. El Valle de Uco se ubica a mayor altitud que otros valles —algunos viñedos superan los 1500 metros— y posee la mayor densidad de viñedos de altura del mundo. Esto se traduce en noches aún más frescas, una luz solar más intensa y uvas que desarrollan una concentración única de aromas.
Lo que encontrarás
Bodegas nuevas, muchas de ellas proyectos emblemáticos: enólogos y arquitectos que vinieron específicamente para crear algo nuevo, aprovechando un terruño que el mundo aún está descubriendo. El paisaje es más agreste y tranquilo, con la Cordillera de los Andes cada vez más cerca.
La experiencia
Más contemplativa y exclusiva. Es común encontrar pequeñas bodegas con producción limitada, donde cada visita se siente más personalizada; a veces, usted es el único grupo que visita la bodega en ese momento.







































































